La primera fotografía inflacionaria de 2026 trae un mensaje incómodo para el mercado y para el bolsillo: la inflación general anual se ubicó en 3.77% en la primera quincena de enero, aún dentro del rango de variabilidad del Banco de México, pero con un arranque que vuelve a encender alertas por su composición.
De acuerdo con el INEGI, el INPC registró un nivel de 143.466 y un avance quincenal de 0.31%. El dato anual luce “manejable”, pero el detalle es el que cambia la lectura macro: la inflación subyacente —la que marca tendencia— subió a 4.47% anual, con un incremento quincenal de 0.43%, reflejando que las presiones ya no son solo de choques aislados, sino de precios que tienden a pegarse y tardan más en bajar.
El principal foco rojo está en el arranque típico de “cuesta de enero”, donde se combinan ajustes de precios administrados, servicios y reetiquetado. En esta quincena, destacaron aumentos con alta visibilidad: cigarrillos (+12.22%) y refrescos envasados (+3.97%), ambos asociados a ajustes impositivos (IEPS), además de incrementos en alimentos fuera del hogar como loncherías, fondas, torterías y taquerías.
¿Por qué importa más el 4.47% subyacente que el 3.77% general?
Porque la subyacente funciona como termómetro de “inercia”: sugiere que, aun cuando energéticos o algunos agropecuarios den tregua, el resto de la canasta —mercancías y, sobre todo, servicios— puede seguir presionando el poder adquisitivo. En palabras simples: el titular puede bajar por alivios temporales, pero el día a día sigue caro.
Para la política monetaria, el dilema es fino: Banxico busca llevar la inflación hacia su meta de 3% con un intervalo de variabilidad de ±1 punto porcentual, y este dato todavía cae dentro del margen; sin embargo, la persistencia en el componente subyacente complica la narrativa de “desinflación limpia” y eleva el costo de equivocarse con recortes acelerados.
Conclusión
La conclusión es clara: México inicia 2026 con inflación controlada en el encabezado, pero con presión estructural en el núcleo. Si la subyacente no cede en las próximas lecturas, el país puede entrar en un terreno donde la inflación deja de ser noticia por el número… y se vuelve noticia por su terquedad.

