Ciro Manuel Rivera Manriquez.
CEO en EconValor
Este lunes platiqué con Manuel, un excelente contador y dueño de una firma de consultoría y defensa fiscal.
De esos que resuelven todo, que no se le va una… pero que vive metido en juntas, llamadas y urgencias.
Le compartí los resultados que logramos con otro cliente al aplicar algunos pasos muy puntuales.
Manuel se quedó serio unos segundos… y luego soltó:
“Justo la semana pasada uno de mi equipo me preguntó: ‘¿Dónde nos ves en un año?’… y no supe qué decir.”
Silencio incómodo. De esos que dicen más que mil palabras.
Y entonces vino la reflexión incómoda:
No es que no tuviera respuestas… es que nunca se había detenido a hacerse la pregunta.
Ese es el problema.
Muchos dueños y directores viven atrapados en el “hoy”: pendientes, clientes, incendios. Y sin darse cuenta, dejan de hacer lo más importante: dirigir.
Porque dirigir no es solo resolver… es saber hacia dónde vas.
El error más común es pensar que la visión es para “los grandes”. Que mientras el negocio camine, luego vemos el futuro. Pero ese “luego” nunca llega.
Y el equipo lo siente.
Empiezan a trabajar… pero sin rumbo. Cumplen… pero no crecen. Están ocupados… pero no comprometidos.
Ahí es donde empieza el verdadero desgaste.
Lo que le propuse a Manuel fue simple, pero retador:
- Primero, salirse del ruido. Si no haces espacio, no hay claridad.
- Segundo, provocarse preguntas incómodas cada semana. No para responder rápido… sino para pensar diferente.
- Tercero, exponerse a nuevas perspectivas: hablar con otros líderes, escuchar, aprender.
- Y cuarto, aterrizarlo en una frase clara de visión. No un discurso… una dirección.
“El medallero”
Ciro Manuel Rivera Manriquez.
CEO en EconValor
Algo que el equipo pueda entender, repetir y seguir.
Porque cuando hay visión, el equipo deja de preguntarte “¿qué sigue?”… y empieza a construir contigo.
Antes de terminar, Manuel me dijo: “Esto lo voy a trabajar esta misma semana con mi equipo.”
Y ahí está el punto.
No necesitas tener todas las respuestas… pero sí necesitas empezar a hacerte mejores preguntas.
Resumen rápido:
- Haz espacio para pensar, no solo para operar.
- Provoca preguntas que te obliguen a salir del presente.
- Busca perspectivas fuera de tu rutina.
- Define una visión clara, corta y compartible.
Porque si tú no defines el rumbo… alguien más lo hará por ti. O peor aún, nadie.
En el medallero (oro, plata, bronce), ¿qué tanto te identificas con la historia?
Cuando tu equipo de capacita, tu negocio se capitaliza…
“El medallero”

