Pedir un aumento sin el momento ni los argumentos es como querer cambiar de velocidad en el coche sin meter el clutch: fuerzas el sistema y algo truena…
¿Cuándo conviene pedir aumento de sueldo?
Por Adriana Loaiza
Psicóloga · Coach · Conferencista
A principios de año casi todas hacemos lo mismo: una lista de metas, sueños y propósitos. Y entre ellos, casi siempre aparece uno muy claro: ganar más dinero.
El camino parece obvio: pedir un aumento.
Pero cuidado. Tan importante como quererlo es saber cuándo hacerlo y cómo plantearlo, y ahí entra la asertividad.
Ser asertiva no es solo pedir; es elegir el tiempo, el momento, la persona y el tono adecuados para lograr tu objetivo.
Empecemos por algo clave: cuándo NO pedir aumento
1. Si estás desmotivada
Un aumento puede darte alivio temporal y hacerte sentir valorada o reconocida, pero hay una trampa: en unos meses, cuando el nuevo ingreso se vuelva normal, volverás a sentir lo mismo.
2. Si estás cansada o frustrada
El inicio de año es mejor momento para renegociar acuerdos, ajustar cargas y establecer límites claros.
3. Porque a tu compañera sí le dieron y a ti no
Cuidado con la comparación. La empresa no es tu familia, tu jefe no es tu papá y tu compañera no es una hermana a la que le compran más cosas. Cada caso se evalúa distinto.
4. Sin revisar expectativas
Antes de pedir más, pregúntate si ya entregaste lo que prometiste… y algo más.
Te pagan por lo que hoy haces. ¿Quieres más? Hay que aportar más. Son matemáticas.
5. Sin acuerdos claros
Idealmente, desde la contratación debería existir claridad sobre el crecimiento. Si no fue así, es momento de sentarte con tu jefe y hablar de tu plan de carrera antes de tocar el tema salarial.
Cuándo SÍ pedir aumento
1. Cuando tienes claridad de lo que aportas y de lo que quieres
Sabes cuánto pedir, por qué y con qué argumentos.
2. Cuando has superado tus metas de forma consistente.
3. Cuando tu impacto ya supera tu puesto actual
¿Formaste comités?, ¿propusiste mejoras?, ¿incrementaste ventas o el nivel de satisfacción del cliente? Eso cuenta.
4. Cuando puedes demostrar tu valor con hechos y números
No lo digas: muéstralo. Y ten la información a la mano.
5. Cuando el negocio está en un momento razonable
Hay ventas, la cobranza está en orden y existe crecimiento. El contexto también habla por ti.
Sí, necesitas trabajar un poco antes de ir a pedir un aumento a tu jefe. En el siguiente artículo te diré el paso a paso de qué decir y cuándo… mientras tanto, enfócate en dar valor, en proyectar una imagen de confiabilidad y una actitud positiva. Eso ayuda. Siempre.

