Juan José Rosado Robledo
Del cumplimiento documental al cumplimiento probatorio
Desde la publicación de la LFPIORPI en 2012 y su entrada en vigor en 2013, las empresas consideraron que cumplir con la normativa de prevención de lavado de dinero consistía solo en integrar expedientes, solicitar identificaciones, llenar formatos y presentar avisos ante la autoridad.
Hoy en día hay un mayor riesgo. Ya no se trata únicamente de no presentar avisos o no integrar expedientes, sino de no poder demostrar que la operación fue real, que el cliente existe, que el dinero tiene origen lícito y que la empresa conocía realmente a su cliente.
El cumplimiento dejó de ser documental para convertirse en cumplimiento probatorio.
El enfoque internacional basado en riesgo
El mundo cambió la forma de combatir el lavado de dinero cuando el GAFI estableció el enfoque basado en riesgo.
Esto significa que:
- No todos los clientes representan el mismo riesgo
- No todas las operaciones deben tratarse igual
- Las empresas deben evaluar riesgos
- Las empresas deben documentar decisiones
- Las empresas deben poder demostrar controles
- Las empresas deben monitorear operaciones
El mayor riesgo actual
Uno de los riesgos más grandes actualmente es que las empresas pueden ser utilizadas sin saberlo para:
- Lavado de dinero
- Simulación de operaciones
- Empresas factureras
- Transferencias simuladas
- Ocultamiento de beneficiario controlador
- Financiamiento ilícito
- Operaciones inexistentes
- Movimientos de efectivo injustificados
Muchas empresas creen que están protegidas porque:
- Tienen contrato
- Tienen factura
- Tienen transferencia bancaria
- Tienen identificación del cliente
Esto ya no es suficiente.
Ahora la autoridad tiene otra visión y cuestiona:
¿Quién es el beneficiario controlador?
¿De dónde viene el dinero?
¿El cliente tiene capacidad económica?
¿La operación tiene razón de negocios?
¿Existe materialidad?
¿Existe sustancia económica?
El riesgo empresarial ya no solo es administrativo y penal
El riesgo en prevención de lavado de dinero impacta múltiples dimensiones:
- Administrativo: multas
- Penal: lavado de dinero, defraudación fiscal
- Corporativo: responsabilidad de administradores
- Reputacional: pérdida de clientes
- Financiero: congelamiento de cuentas
- Operativo: suspensión de actividades
- Comercial: cancelación de contratos
- Patrimonial: pérdida de patrimonio
- Empresarial: cierre de la empresa
Cumplir en PLD ya no es solo evitar sanciones, es una protección empresarial y patrimonial.
El compliance probatorio debe demostrar
- Que la operación existió
- Que el cliente existe
- Que el cliente tiene capacidad económica
- Que el dinero es lícito
- Que se identificó al beneficiario controlador
- Que se evaluó el riesgo
- Que se monitoreó la operación
- Que se documentó todo
- Que se tomaron decisiones con base en riesgo
En este nuevo entorno, el reto principal es poder demostrar que se cumplió.
Riesgos actuales más relevantes en PLD
- No identificar beneficiario controlador
- Operaciones con prestanombres
- Inmuebles pagados con dinero ilícito
- Uso excesivo de efectivo
- Empresas fachada y facturación simulada
- Transferencias trianguladas
- No evaluar riesgos
- No contar con manual PLD
- No realizar auditoría PLD
- No capacitar al personal
- No justificar el origen del dinero
Puntos de reflexión
Hoy, las empresas que no gestionen riesgos, no monitoreen, no documenten operaciones, no identifiquen beneficiarios controladores y no puedan demostrar la legalidad de sus operaciones, no solo enfrentan multas administrativas, sino riesgos penales y patrimoniales.
El verdadero cumplimiento ya no consiste en llenar formatos, sino en construir un sistema de gestión de riesgos que permita demostrar que la empresa conoce a sus clientes, conoce el origen del dinero y conoce los riesgos de sus operaciones.

