Ciro Manuel Rivera Manriquez. CEO en EconValor
Ayer platiqué con Jorge, empresario y dueño de una empresa de software con clientes en México y Centroamérica. Se veía frustrado.
No porque faltaran proyectos.
No porque su gente no trabajara.
Su frustración era otra.
“Ciro, siento que tengo que repetir todo dos o tres veces. Y aun así, las cosas no salen como esperaba.”
Lo escuché unos minutos y, siendo honesto, me vi reflejado en él.
Durante mucho tiempo pensé que si mi equipo no hacía las cosas como yo esperaba, el problema era la actitud, la falta de compromiso o incluso la capacidad.
Hasta que me di cuenta de algo que me llamo la atención:
Muchas veces, el problema era mi comunicación.
Le compartí a Jorge los cinco errores que más he visto cometer a los líderes… y que yo mismo he cometido.
- El primero: confundir opiniones con afirmaciones.Decir: “La gente ya no tiene compromiso” como si fuera un hecho, cuando quizá solo es una percepción. Los líderes necesitamos evidencia antes de sacar conclusiones.
- El segundo: hacer peticiones ambiguas.Frases como “échale ganas” o “hazlo bien” parecen claras, pero no lo son. Una buena petición define qué necesito, para cuándo y con qué resultado esperado.
- El tercero: no clarificar estándares.Para mí, un excelente trabajo puede verse muy diferente a lo que otra persona imagina. Si no explico cómo debe lucir el resultado final, dejo espacio para la interpretación.
- El cuarto: no verificar si se entendió.Explicar no garantiza comprensión. Hoy procuro preguntar: “¿Qué entendiste?” o “¿Cuál será el siguiente paso?” para asegurar que estamos alineados.
- Y el quinto: no ser recíproco al generar compromiso.No puedo exigir puntualidad si llego tarde. No puedo pedir actitud si soy el primero en perderla. El liderazgo se modela antes de exigirse.
Jorge guardó silencio unos segundos y luego sonrió.
“Creo que llevo años tratando de corregir a mi equipo… cuando primero tenía que corregir mi manera de comunicarme.”
“El medallero”
Ciro Manuel Rivera Manriquez. CEO en EconValor
Y creo que muchos directores podrían decir exactamente lo mismo.
Porque la comunicación efectiva no es hablar más fuerte ni repetir más veces.
Es lograr que las personas entiendan, se comprometan y actúen en la misma dirección.
Muchas veces el problema no es que mi equipo no quiera hacerlo bien…
Es que yo no he aprendido a comunicarlo mejor.
En el medallero (oro, plata, bronce), ¿qué tanto te identificas con la historia?
Cuando tu equipo se capacita, tu negocio se capitaliza…

