Tinder, amor y odio en un match

Comparte

¿Alguna vez has abierto Tinder con la intención de encontrar a tu alma gemela?

Hace unos días me reuní con dos amigas que llegaron con el corazón roto por culpa, según ellas, de Tinder. Una había conocido a un hombre encantador; salieron dos veces, hubo química y una noche inolvidable. Después, él desapareció con el clásico “tengo mucho trabajo”. Se sintió utilizada. La otra nunca logró concretar una cita: las conversaciones eran intermitentes, exigió explicaciones y terminó espantando a todos. Concluyó que el problema era ella.

Me pidieron una opinión sincera. Les dije algo que sonó duro, pero que creo verdadero: así como los perros huelen el miedo, muchas personas detectan la necesidad emocional. Cuando buscamos desesperadamente una relación, esa urgencia suele notarse.

Revisamos sus perfiles. Fotos demasiado sugerentes, descripciones genéricas y expectativas enormes. Les propuse un experimento: abrí un perfil con solo una foto parcial de mi cabeza, otra de mi sombra y una descripción que decía: “No hablo de política y estoy haciendo un experimento”. En minutos llegaron los primeros mensajes.

La diferencia no estaba en las fotos, sino en mi actitud. Yo no buscaba aprobación, amor ni pareja; solo observaba. Conversé con curiosidad, sin prisas ni interrogatorios sobre compromiso o matrimonio. La conexión surgió de forma natural.

Las tres entendimos algo importante: el problema no era Tinder. Antes de buscar pareja hay que fortalecer la relación con uno mismo. Cuando entras a cualquier espacio desde la necesidad, eres más vulnerable; cuando lo haces desde la tranquilidad, eliges mejor.

La conclusión fue clara: ninguna aplicación garantiza ni impide encontrar amor. Tinder, Facebook, Instagram o TikTok son solo herramientas. Lo que realmente marca la diferencia es quién eres, desde dónde te relacionas y cuánto cuidas tu propio corazón.

Únete a nuestra comunidad de Lectores Informados:

LIVE
100 FM

Cargando...

Escuchando en vivo

Relacionados

Procrastinar no es pereza, es una respuesta biológica

Darwin en el diván Procrastinar no es pereza, es una...

Cierre de ciclos

Estamos cerrando este año 2025 y, como ocurre cada...

Despropósitos

Arranca el año y llegan los propósitos. O mejor...

Incremento al Salario Mínimo 2026 en México: Impacto Económico, Social y Empresarial

Por: Mtro. C.P.C. y L.D. Juan José Rosado RobledoEspecialista...